martes, 15 de noviembre de 2016

SEMBRADORES DE ESPERANZA




No hace ni un mes, la comunidad católica celebraba el día mundial de las misiones. Entonces se dijo que los misioneros españoles eran unos trece mil. Celebramos el número, en España y en todo el mundo, de estos trabajadores de la esperanza. Pero, sobre todo, de su importante y excelente labor.

“En nuestro libro de clase, -dice una chica-, vienen unas misioneras franciscanas francesas, una de las cuales es enfermera. Hacen lo que pueden por llevar ayuda sanitaria y a la vez visitar a los enfermos. Esta vez es un muchacho que vive lejos. Está muy enfermo, porque a la hermana enfermera se le ve muy seria. Los padres rezan a Alá en árabe y las hermanas, a Dios, en francés”.

sábado, 29 de octubre de 2016

ASÓMATE A TU POZO INTERIOR


Asómate al pozo de tu interior. De cuando en cuando conviene hacer silencio. (Consulta la Reflexión, en este mismo blog, “LA FUERZA DEL SILENCIO”). Silencio que, en este caso, no queremos que signifique no hablar ni escuchar. Se debe hablar y escuchar, pero el diálogo ha de ser interior. ¿Cómo, si estamos en silencio, podemos dialogar?

Es algo que podemos descubrir, de una forma bella y profunda, en el poema del salesiano Rafael Alfaro Alfaro, que ahora puedes leer:


sábado, 15 de octubre de 2016

ENSEÑAR AL QUE NO SABE



Una de las primeras obras de misericordia es “enseñar al que no sabe”. Pero, ¿qué hay que enseñar y cómo? Quien enseña ha de conocer las posibilidades (la mentalidad) de aquel a quien quiere enseñar, y en consecuencia, instruirle en lo que le conviene que aprenda; y en la manera en que lo necesita. 

El enseñar requiere la sencillez. Y aun mostrando lo que hay que aprender con las palabras justas y claras, puede suceder que el / o la aprendiz no haya captado los mensajes. Por eso, el buen maestro ha de verificar continuamente que el alumno le ha entendido. Debe saber, además, que cada cual aprende a su manera y que para apropiarse de las enseñanzas, emplea su tiempo, que no es el mismo para todos.

jueves, 29 de septiembre de 2016

ARREGLAR EL MUNDO


Estimada amiga o amigo, estamos hartos de malas noticias sobre cómo funciona el mundo; guerras, abusos, mala distribución de los recursos para todas las personas, destrucción de la naturaleza... 

Pero también sabemos de personas que ayudan a arreglar el mundo: investigadores que hacen avanzar la medicina, o la técnica que nos ayuda a resolver nuestra vida diaria. Además, tenemos personas en todo el planeta que se dedican a educar y a enseñar, con lo cual tratan de poner en el cerebro y en corazón, las convicciones de ser fraternos en las relaciones, de amar la naturaleza, de saber convivir... (1)

miércoles, 14 de septiembre de 2016

CRECIENDO JUNTOS


          Estimada amiga o amigo: No hay duda de que el mundo digital es una oportunidad para crecer y para formarse la propia identidad. Pero quisiera que, aparte de él, y a través de él, pudiéramos disfrutar de un recurso -ya conocido, pero siempre nuevo- para crecer, para formar nuestra personalidad y escoger los valores de fondo al posicionarnos ante Dios y ante el hombre. Este recurso es la de siempre, la sencilla relación humana.

           Una realidad que, quienes empiezan o continúan su amistad, su noviazgo, su matrimonio o su relación de hijos, de padres o madres, educadores y educandos… hacen o pueden hacer de estas relaciones una escuela de vida, de crecimiento.
Permitidme que, como ejemplo, os proponga esta sencilla reflexión en forma de poesía:

jueves, 1 de septiembre de 2016

CONSOLAR AL TRISTE




Estamos en el año de la misericordia, o al menos, si prefieres, es a lo que nos está invitando a practicar el papa Francisco. Una de estas obras de misericordia es consolar al triste.                                                                                                 
Me llamó mucho la atención la forma con que la voluntaria en un campamento, -mujer de mediana edad, con hijos- exhibía todos los recursos a su mano e imaginación, para sacar de la tristeza a un chico acampado, que no se sabía qué es lo que le hacía llorar más, si el no poder ir al parque acuático, al se había marchado ya todo el campamento, o el dolor que tenía por una afección corporal.
            Me admiró la paciencia, la variedad de argumentos, la constancia de razones, los gestos y tonos de cariño, sin aflojar, ¿casi una hora? Para conseguir consolarlo. ¿Lo consiguió? ¿De qué pasta hay que estar hechos para tener esta paciencia?

domingo, 21 de agosto de 2016

CORREGIR AL QUE YERRA




DESAVENENCIAS FAMILIARES
Corregir al que se equivoca no es fácil. En estos casos normalmente vamos empapados de sentimientos de agresión, puesto que nos han agredido con la mala conducta o actitud que nos han ofrecido de una forma gratuita y no lo podemos permitir…
Hemos de corregir, sí; pero ¿cómo? No debemos olvidar decir que está mal y explicar por qué lo está. Pero decir que ha estado mal no es suficiente, hay que hacerlo con amor.

El hecho fue este: El chaval no estuvo fino ni en gestos ni en palabras delante de compañeros y también de niños más pequeños. Después de hablar con él en privado confesó que aquello había sido inadecuado.

¿Cuál es el punto clave a resaltar aquí? Se trata de salir de nuestro paisaje agresivo, no continuar por ese camino, bajarnos de él y navegar por las olas del amor, del cariño. Bajarnos, porque es muy fácil olvidar que los que corregimos no tenemos defectos y que somos mejores que el que acaba de equivocarse. También nosotros molestamos a los demás con nuestros defectos, con la ignorancia y con pasar de colocarnos en la situación de la otra persona.