No hace ni un mes, la comunidad católica celebraba el día
mundial de las misiones. Entonces se dijo que los misioneros españoles eran
unos trece mil. Celebramos el número, en España y en todo el mundo, de estos
trabajadores de la esperanza. Pero, sobre todo, de su importante y excelente
labor.
“En nuestro libro de clase, -dice una chica-, vienen unas
misioneras franciscanas francesas, una de las cuales es enfermera. Hacen lo
que pueden por llevar ayuda sanitaria y a la vez visitar a los enfermos. Esta vez es un
muchacho que vive lejos. Está muy enfermo, porque a la hermana enfermera se
le ve muy seria. Los padres rezan a Alá en árabe y las hermanas, a Dios, en
francés”.





